Donald Trump, se reunirá el martes con su homólogo de Francia, Emmanuel Macron, durante una cumbre de la OTAN en la que ambos líderes competirán por el protagonismo y a la que el francés llega enfrentado con un aliado clave del estadounidense, el líder turco Recep Tayyip Erdogan.

Según informó hoy la Casa Blanca, Trump llegará el lunes por la noche a Londres para participar desde el martes en la cumbre de la OTAN, y se reunirá durante su visita con Macron, la canciller alemana Angela Merkel, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.

El miércoles, además, mantendrá un almuerzo de trabajo con «representantes de Estonia, Grecia, Letonia, Polonia, Rumanía, Lituania, Bulgaria y el Reino Unido», indicó un alto funcionario estadounidense, que pidió el anonimato.

No está prevista «ninguna reunión bilateral» con el presidente del Gobierno en funciones de España, Pedro Sánchez, aunque Washington sigue en contacto con Madrid «a un alto nivel», aseguró ese funcionario al ser consultado por Efe.

La ausencia más notable entre las bilaterales de Trump es la del primer ministro británico, Boris Johnson, aunque la Casa Blanca subrayó que está trabajando para añadir más encuentros a la agenda y aún podría programar uno entre ambos.

Preguntado por si la cercanía de las elecciones del 12 de diciembre en el Reino Unido explica la reticencia de Trump a reunirse con su amigo y aliado, la fuente aseguró únicamente que el mandatario es «muy consciente de (la política de EE.UU. de) no interferir» en comicios extranjeros.

En las dos últimas cumbres de la OTAN, Trump acaparó la atención debido a sus ataques pasados a la Alianza, que había calificado de «obsoleta» durante su campaña electoral, y a su incesante presión a los países europeos para que gastaran más en defensa.

En esta ocasión, sin embargo, es probable que los focos se centren también en Macron, quien opinó recientemente que la OTAN se encuentra en «muerte cerebral» y llamó a dejar de centrarse tanto en contribuciones financieras y más en la estrategia de la Alianza.

Preguntada al respecto, la Casa Blanca defendió hoy sus presiones para que otros aliados aporten más a la defensa común e insistió en que es necesario que la Alianza no desvíe del todo la atención de Rusia, después de que el líder francés pidiera centrar más recursos en la lucha contra el terrorismo.

«El presidente Macron todavía está decidiendo qué es lo que quiere del grupo (la OTAN)», opinó el citado funcionario.

Durante la cumbre del G7 en agosto, Macron se erigió en mediador informal entre EE.UU. e Irán, algo que irritó a Trump y le llevó a dirigir varias críticas veladas al presidente francés.

Sin embargo, la fuente de la Casa Blanca afirmó que ambos «se tienen un respeto saludable», aunque tengan «prioridades diferentes para la Alianza», y eso quedará claro en su conversación el martes.

Además, Macron llega a la cumbre de Londres enfrentado con Erdogan, que dijo esta semana que es el presidente francés quien está en «estado de muerte cerebral».

La Casa Blanca no quiso meterse en la polémica entre ambos líderes, pero aclaró que Trump no se reunirá en Erdogan en Londres porque ya le recibió este mes en Washington, y que EE.UU. y sus aliados seguirán presionando a Turquía para que desactive el sistema antimisiles ruso S-400, incompatible con la OTAN.

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