El presidente, Donald Trump, se distanció hoy del magnate acusado de tráfico sexual de menores Jeffrey Epstein y prometió examinar la relación con su caso del secretario de Trabajo, Alex Acosta, que afronta una creciente presión para dimitir.

«Claro que le conocía (a Epstein), todo el mundo le conocía en Palm Beach (Florida), era uno de los habituales allí», dijo Trump a los periodistas al comienzo de una reunión con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Zani, en la Casa Blanca.

«Pero hace mucho tiempo que tuvimos una discusión, quizá hace 15 años. Yo no era fan suyo, eso se lo puedo decir», añadió.

Esos fueron los primeros comentarios de Trump sobre el caso de Epstein, detenido este fin de semana y acusado el lunes de tráfico sexual de menores, por haber creado una red para abusar de decenas de menores en su mansión de Nueva York y en otra de Florida hace más de una década.

La amistad entre Trump y Epstein se remonta a finales de la década de 1980, cuando ambos magnates pasaban mucho tiempo en Palm Beach, y al menos hasta mediados de la década pasada, el recién detenido era un visitante asiduo del club privado del ahora presidente, Mar-a-Lago.

En una entrevista en 2002 con la revista New York, Trump dijo que conocía a Epstein desde hacía «quince años» y que era «muy divertido estar con él».

«Se dice incluso que le gustan las mujeres guapas tanto como a mí, y muchas de ellas son bastante jóvenes. No hay duda de que Jeffrey disfruta de su vida privada», afirmó Trump en esa ocasión.

No obstante, la Casa Blanca aseguró hoy que Trump no ha tenido contacto con ese empresario desde hace «diez o quince años», en palabras de la consejera del presidente, Kellyanne Conway.

El caso de Epstein ha llevado a la oposición demócrata a pedir la dimisión de Acosta, el secretario de Trabajo, que cuando era fiscal federal en Miami en 2008 trabajó en acusaciones similares contra el ahora detenido.

Acosta cerró entonces un acuerdo extrajudicial con Epstein, por el que el magnate fue condenado a 13 meses de cárcel y llegó a un acuerdo económico con las víctimas, pero evitó una imputación federal.

Trump defendió hoy a Acosta al asegurar que la decisión de llegar a ese acuerdo «no la tomó solo él, sino mucha gente» en la Fiscalía, y que a lo largo de cualquier carrera larga siempre hay casos en los que la gente «desearía haber hecho algunas cosas de otra manera».

«Me siento muy mal por el secretario Acosta, porque es alguien que trabaja muy duro y que ha hecho un trabajo muy bueno. Pero vamos a examinar (sus acciones en el caso de Epstein) muy cuidadosamente», agregó.

Acosta, el único latino del Gabinete de Trump, defendió hoy su actuación en 2008, al insinuar en Twitter que son las «nuevas pruebas y testimonios» que han surgido recientemente los que están permitiendo sacar adelante cargos federales más duros contra Epstein.

No obstante, un juez federal consideró recientemente que el acuerdo liderado por Acosta fue contrario a la ley, ya que se ocultó a las más de 30 denunciantes de abusos sexuales.

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