El Tribunal Supremo aceptó hoy estudiar tres casos relacionados con los datos financieros del presidente, Donald Trump, y ha fijado marzo de 2020 como fecha para escuchar las alegaciones de esta causa, mientras que su fallo se espera para junio, en plena campaña electoral a la Casa Blanca.

En un comunicado, el Supremo informó de que atenderá la petición de los abogados del mandatario de escuchar esos procesos. En caso de que el tribunal no hubiese aceptado analizarlos, Trump se hubiese visto forzado a entregar los documentos.

Lo que se va dirimir ahora en el Alto Tribunal es si la Cámara de Representantes y un fiscal de Nueva York pueden emitir citaciones judiciales para que bancos y la empresa de contabilidad de Trump entreguen los registros financieros del mandatario.

Así lo habían ordenado tres tribunales inferiores contra los que los abogados de Trump presentaron recursos hasta llegar al Supremo.

Estos casos son los primeros relacionados con las finanzas del mandatario de Estados Unidos que llegan al Supremo, y podrían resultar en una decisión sobre hasta qué punto llega su principio de inmunidad frente a las investigaciones penales.

Trump confía en que la mayoría conservadora en la máxima instancia judicial, con dos de sus nueve jueces nominados por él, le evite tener que hacer públicos sus datos fiscales, por lo que estos casos también prometen poner a prueba el principio de separación de poderes en Estados Unidos.

Uno de los casos se remonta al pasado marzo, cuando el Comité de Supervisión de la Cámara Baja solicitó los registros financieros de Trump a Mazars USA, la firma de contabilidad que usan el gobernante y sus empresas.

La petición incluyó documentos desde 2011 a 2018 que el comité requiere para investigar las finanzas del presidente y sus posibles conflictos de interés.

En mayo, el juez federal Amit Mehta consideró que Trump “no puede bloquear” la citación judicial de ese comité de la Cámara de Representantes a Mazars, y en octubre, el Tribunal Federal de Apelaciones del Distrito de Columbia coincidió en que la solicitud de los demócratas era “válida y aplicable”.

La decisión que tome el Supremo afectará a la balanza de poderes entre el Legislativo y el Ejecutivo.

Trump es el primer presidente desde Gerald Ford (1974-1977) que no publica cada año su declaración de impuestos, una tradición que sus predecesores consideraban parte de su deber de transparencia y rendición de cuentas ante el pueblo.

El mandatario rompió con esa tradición ya durante la campaña electoral de 2016, cuando se negó a publicar su última declaración de impuestos con el argumento de que estaba sujeta a una auditoría por parte del Servicio de Rentas Internas (IRS, en inglés).

La Fiscalía de Nueva York, por su parte, quiere obtener las declaraciones de impuestos de Trump para determinar si los pagos de dinero en secreto del entorno del ahora presidente a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña electoral de 2016 violaron la legislación de ese estado.

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