Dos años después de implementar su controvertida política de separación de familias, el Gobierno del presidente Donald Trump está utilizando una estrategia similar con la excusa de la pandemia del coronavirus y que, en opinión de defensores de los inmigrantes, está dejando consecuencias devastadoras para los niños y padres detenidos.

Las alarmas sobre el regreso de la criticada política de separar familias se elevó nuevamente la semana pasada cuando el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ofreció una opción doble a las familias que enfrentan en detención la pandemia, y que causó indignación entre los defensores.

LA PESADILLA DE LA SEPARACIÓN

La nueva estrategia del ICE dio a los padres inmigrantes la posibilidad de escoger entre que sus hijos fueran liberados solos o que los menores renunciaran a la protección del Acuerdo Flores, que exige a las autoridades federales que los niños no sean retenidos por tiempos prolongados.

El ICE ofreció esta opción a la mayoría padres que se encuentran con sus hijos en los centros de detención familiar en Dilley, Texas; Karnes City, también en Texas, y Leesport, Pennsylvania, dijeron abogados que representan a las familias detenidas en una conferencia telefónica este jueves.

Cerca de 185 niños se encuentran junto a sus padres en estos tres centros, y algunos de estos menores apenas superan un año de edad, recalcó Bridget Cambria, de la organización de asesoría legal ALDEA PJC.

Muchas de estas familias ya han estado encerradas bajo custodia del ICE durante al menos cinco meses.

Un menor inmigrante de 13 años ha estado detenido por 284 días, reportó Shayln Fluharty, directora del Proyecto Dilley Pro Bono, que brinda servicios legales para familias detenidas en Dilley.

En este sentido, Denise Bell, investigadora de Amnesty International USA, calificó la acción del ICE como una “crueldad”, ya que la agencia tiene la autoridad legal para liberar a los padres e hijos juntos, una determinación que históricamente ha hecho, pero ahora en medio de la pandemia de COVID-19 se niega a tomar.

ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Al hecho de tener que tomar una de las dos alternativas, Fluharty, relató que el proceso al que fueron sometidas las madres y padres en detención la semana pasada fue “caótico”. Padres informaron haber sido obligados a firmar documentos sin saber exactamente lo que decían los oficiales del ICE, o lo que estaban firmando, indicó.

En otros casos los agentes del ICE dijeron a las madres que serían deportadas y sus hijos serían enviados a hogares de paso.

“Algunos clientes reportan y cito: ´Parece que ellos (los agentes del ICE) disfrutaban viéndonos sufrir´”, señaló Fluharty.

Entre las irregularidades reportadas algunas madres aseguraron que los agentes del ICE no les dijeron que si elegían ser separados de sus pequeños esto podría significar que luego serían deportados sin sus hijos.

Tampoco les dieron detalles sobre lo que sucedería con sus niños después de la separación. Algunos inmigrantes declararon que no sabían qué opción estaban eligiendo al obedecer las instrucciones para firmar.

Muchos padres pidieron hablar con sus abogados, pero el ICE les negó este derecho, aseguran los activistas señalando que estas acciones violan el derecho al debido proceso.

Andrea Meza, abogada de la organización RAÍCES y que representa a varios de los detenidos, subrayó que las autoridades nunca les informaron sobre el proceso al que serían sometidos sus clientes.

UN MOVIMIENTO SOSPECHOSO

Los abogados creen que el ICE realizó estas acciones para poder cumplir con la orden de la jueza federal Dolly Gee que está cuidando que las autoridades federales cumplan con el Acuerdo Flores.

La semana pasada los defensores de los inmigrantes enviaron una carta al monitor independiente para el Acuerdo Flores, señalando que 163 niños detenidos en los tres centros de detención familiar han estado detenidos por un promedio de 137 días, y 58 fueron detenidos por más de 200 días.

Al respecto, Fluharty considera que el paradigma que está usando el Gobierno para interpretar las ódenes de Gee es una opción “inhumana” e ilegal.
“Pensamos que es ilegal y creemos que toca la constitucionalidad de la separación de familias”, agrega.

El grupo de abogados coincide en que los formularios, y la opción que se les dio a los inmigrantes, hacen parte de la defensa de la Administración Trump y el ICE de que los inmigrantes han optado por quedarse detenidos con sus hijos en medio de la pandemia de COVID-19.

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