Julio comenzó y las elecciones norteamericanas parecen estar cada vez más cerca. Hace unos pocos meses, cuando la crisis sanitaria recién comenzaba, todo parecía muy lejano; sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos llegó la mitad del año y Noviembre está a la vuelta de la esquina.

Las elecciones en este país son un acontecimiento que pone en vilo al mundo entero, ya que quien lidere el país estará a cargo, en cierta forma, de mover los hilos que también manejan al planeta. Desde las relaciones internacionales, el comercio, la política y la cultura.

En un contexto “normal”, los noticieros de todos los países estarían comentando sobre este acontecimiento, sin embargo, la agenda se vio completa desde el instante en el que el Covid-19 se esparció a pasos agigantados sobre el mundo. Pasos que llegaron rápido y golpearon fuerte a la nación norteamericana, que hoy tiene los mayores niveles de desempleo en el país desde la Gran Depresión y cifras de contagios y muertes por el virus que angustian.

Pero ahora que el reloj comienza a marcar su paso, comienzan a aparecer nuevas figuras controversiales que le añaden otro tinte a las elecciones. Kanye West, el rapero que más allá de ser una figura conocida, alcanzó su pico de fama luego de casarse con Kim Kardashian, anunció en su cuenta de Twitter que se presentará como candidato a la presidencia del país cuando solamente quedan cuatro meses de campaña. “Debemos materializar la promesa de Estados Unidos mediante la confianza en Dios, la unificación de nuestra visión y la construcción de nuestro futuro. ¡Me postulo a presidente de Estados Unidos! #2020VISION”, escribió.

Entre las figuras públicas que mostraron su apoyo se encontró el multimillonario Elon Musk: “¡Tienes mi apoyó!”, le expresó al rapero. “Kanye West sería la primera persona en decir que pertenece a esa lista (de quiénes lo inspiran). El tipo no cree en la falsa modestia y no debería. La creencia de Kanye en sí mismo y su increíble tenacidad lo llevaron a donde está hoy. Y luchó por su lugar en el panteón cultural con un propósito”, explicó Musk.

Pero ser político en Estados Unidos no es tan fácil como parece, y a pesar de que Kanye es una figura reconocida, la política no es uno de los terrenos que más domine. Y seamos honestos, nadie espera que lo haga de la forma que se necesita para ser el líder que los norteamericanos necesitan.

No quedan dudas de que el rapero es un buen empresario, ya que todo lo que hizo hasta el momento logró ser un éxito y tiene un buen ojo para los negocios y la creatividad por su estilo único, pero los analistas políticos están de acuerdo en afirmar que llega muy tarde. En algunos estados con un peso electoral muy importante, como el de Nueva York, Texas o el del propio West, Illinois, ya se finalizó el plazo para presentar candidatura.

Dada la historia política norteamericana, es difícil que Kanye tenga posibilidades concretas de llegar a la presidencia, sobre todo porque nunca alguien fuera del paraguas de los partidos demócrata o republicano han ganado unas elecciones. Así, buscará la candidatura independiente.

Hace unos días, West registró su comité de campaña electoral en la Comisión Federal de Elecciones, y bautizó su partido como BDY -abreviatura en inglés de “birthday” (cumpleaños)- porque, según dijo a Forbes, “cuando gane” las elecciones “será el cumpleaños de todo el mundo”.

Además de ya tener registrado su comité, West lanzó su campaña en un evento en Carolina Sur, en el que no quedó exento de ser criticado por comentarios fuera de lugar. Cuando le preguntaron sobre el aborto, afirmó que el mismo debería ser legal, pero que premiaría con un millón de dólares a las mujeres que aun así continúen con el embarazo.

Pero no sólo eso, sino que también generó controversia (y un cierto rechazo) al afirmar que la célebre abolicionista afroamericana Harriet Tubman, que en el siglo XIX participó en una red clandestina para sacar del sur de EEUU a decenas de negros, “en realidad nunca liberó a los esclavos” sino que “hizo que fueran a trabajar para otra gente blanca”.

Las elecciones son un momento especial en cualquier país, es cuando las libertades colectivas e individuales llegan a su punto máximo, y en un contexto de crisis, esas elecciones son aún más importantes puesto que la vida de millones de personas está en juego.

¿Será Kanye West apto para cumplir este papel? Yo no lo veo muy posible, pero los norteamericanos decidirán si este es el camino del rapero o sólo será un capricho multimillonario más.

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