Nueva York, un estado tradicionalmente controlado por el Partido Demócrata, celebró este martes sus elecciones primarias para definir a los candidatos que se presentarán a las generales del próximo noviembre, en una jornada marcada por la lucha entre la vieja y la nueva guardia demócratas y la irrupción del voto por correo por primera vez en este estado, que retrasará el anuncio de los resultados una semana.

En las cercanías del colegio electoral de la escuela pública 70, en Queens, apenas unos escritos con tiza de colores en el suelo apoyando al desconocido candidato Zohran Mamdani, que se presenta al Senado estatal, o unas fotos en un escaparate de Anthony Miranda, que concurre como candidato demócrata a presidente del distrito de Queens, muestran que hoy la ciudad y el estado celebran comicios.

Una propaganda, que al igual que en otros centros electorales, se vuelve un poco más abundante a las puertas de los centros electorales, donde voluntarios de diferentes corrientes reparten panfletos e intentan arañar un último apoyo para su candidato o candidata, en un país donde no se contempla la jornada de reflexión.

EXÁMEN PARA LA CONGRESISTA OCASIO-CORTEZ

Precisamente, en el colegio 70, la joven congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez dio comienzo a las 15.30 hora local (21.30 GMT) a su último empujón de campaña para intentar asegurarse la reelección, la primera a la que se presenta tras dar la sorpresa en 2018 al imponerse en las primarias al congresista Joe Crowley, hasta entonces uno de los demócratas con más influencia a nivel nacional.

En la primera de seis paradas, Ocasio-Cortez aseguró que entre sus objetivos están seguir luchando por conseguir ayudas para aliviar las consecuencias económicas de la pandemia, como recaudar un millón de dólares “para ayuda por la COVID-19, (crear) una despensa de alimentos y otro tipo de ayuda en vivienda, etcétera para ofrecer ayuda inmediata” a los habitantes de su circunscripción, que abarca zonas de los distritos de El Bronx y Queens, mayoritariamente obreros y con una gran presencia de minorías afroamericana y latinoamericana, las más golpeadas por la crisis.

AOC, como es conocida, y que concurre contra la expresentadora de televisión Michelle Caruso-Cabrera, aseguró que se lanzó a la campaña electoral “como si fuera diez puntos por debajo” y destacó que los 10 millones de dólares que ha recaudado los ha empleado no solo para financiar a su equipo en la carrera, sino para apoyar a otros candidatos, con cuyas victorias, la joven congresista aspira a comenzar a construir un grupo de influencia progresista dentro del partido.

A las puertas del centro, algunos votantes como Mathew Hakeem muestran su entrega por AOC y su apoyo incondicional “a todos sus planes a nivel nacional”, aunque otros como Kiriakos Michael sostienen que han apostado por Caruso-Cabrera porque Ocasio-Cortez “no ha servido a la comunidad y está más interesada en su plataforma nacional”.

PULSO ENTRE LA VIEJA Y LA NUEVA GUARDIA

El círculo político del que Ocasio aspira a rodearse conforma un nuevo empuje progresista y socialista dentro del partido, que muchos de los actuales líderes ven con recelo e intentan ponerle coto.

Uno de esos campos de batalla se juega en la circunscripción 16, en El Bronx, donde un nuevo candidato de la comunidad afroamericana, Jamaal Bowman, reta al congresista demócrata Eliot Engel, que lleva como legislador en Washington desde 1988.

Bowman, que cuenta con el respaldo oficial de AOC, salió hoy a la calle como el resto de los candidatos y no dejó de difundir mensajes en las redes sociales para animar a sus seguidores a desbancar a Engel, que cuenta, por su parte, con el apoyo de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.

“Imagínate que en lo que se podría convertir Estados Unidos si nos unimos y sacamos a la gente que está en el poder y que quiere dividirnos”, escribía a primera hora del día Bowman.

Por otra parte, el distrito 12, que abarca zonas de Manhattan, Queens y Brooklyn y que ha sido también durante años una alcazaba de la congresista demócrata Carolyn Maloney, está siendo asediado por el joven empresario de origen indio Suraj Patel, que ya intentó sin éxito en las primarias de 2018 hacerse con esta circunscripción.

Aunque Patel no es parte de esta nueva izquierda insurgente, sí que ha adoptado como suyos algunos de los principios que enarbola el ala más progresista del Partido Demócrata, como una transición ecológica de la economía, la defensa de los inmigrantes y el rechazo a que las grandes empresas financien campañas electorales.

Otra de las circunscripciones más controvertidas en la jornada de hoy es el distrito 15, el más pobre del país, y donde una avalancha de candidatos quieren hacerse con el hueco dejado por el congresista José Serrano, que tras décadas en el Congreso federal, anunció su retirada de la política debido al párkinson que padece.

Una docena de candidatos, en su mayoría de origen latinoamericano luchan por imponerse en unos comicios en los que, según varios analistas, el reverendo Rubén Diaz, conocido por sus posturas conservadoras, podría imponerse al contar con el apoyo de la iglesia Evangélica, que mantiene una destacada presencia en esa zona.

En las primarias de Nueva York se impone el candidato con más votos aunque no alcance el 50 % de los sufragios. La victoria en las filas demócratas en esta cita electoral garantiza en la mayoría de los casos la elección en los comicios generales, debido a la debilidad de la estructura del Partido Republicano en Nueva York y al escaso número de votantes republicanos registrados en este estado.

Las primarias y elecciones de 2018 sirvieron también de trampolín para una grupo de jóvenes políticas progresistas, en su mayoría de origen latinoamericano, que como Ocasio-Cortez, se levantaron contra la maquinaria del partido al que consideraban excesivamente conservador, alejado de la realidad, patriarcal, blanco e inmovilista.

Son entre otras Catalina Cruz, Jessica Ramos, Julia Salazar o Alessandra Biaggi, que este año cuentan con el respaldo de AOC y que intentarán salir reforzadas de estas primarias, después de un año en el han apostado por las políticas sociales y en el que junto a la corriente insurgente que ha surgido en todo el país, han contribuido a que el Partido Demócrata girara varios grados hacia la izquierda.

EL VOTO POR CORREO

Otra de las claves de este martes es el voto por correo, que se emplea por primera vez en Nueva York al igual que el voto previo, que permitió a los votantes acudir la semana pasada.

Debido al temor a que las filas de espera y las aglomeraciones pudieran favorecer la propagación de la COVID-19, las autoridades y los candidatos se volcaron en la promoción del voto por correo, un sistema que ha sido muy criticado por el presidente Donald Trump y el Partido Republicano, que consideran que puede favorecer el fraude.

El cómputo de estas papeletas no comenzará hasta el próximo 30 de junio, lo que podría retrasar el anuncio de los resultados definitivos, especialmente en las circunscripciones en las que la diferencia de votos sea muy ajustada.

“Como candidata, por su puesto, cada minuto que esperas por los resultados es una eternidad, pero estoy convencida de que esos votos serán contados y de que si alguien ha enviado su voto por correo nos aseguraremos de que su voto ha sido contado”, dijo AOC, preguntada por Efe sobre la posibilidad de la espera por el resultado final se alargue una semana.

En la jornada de hoy, los demócratas están también llamados a elegir a su candidato a las presidenciales, a pesar de que la carrera presidencial concluyó el pasado 9 de abril, tras la retirada del progresista Bernie Sanders, que dejó a Joe Biden como el único aspirante demócrata.

Sin embargo, los neoyorquinos tendrán la oportunidad de mostrar sus preferencias aunque ya no puedan influir en el resultado final de las primarias presidenciales.

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