El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, advirtió este domingo que EE.UU. está «poniendo las cosas en un lugar donde los accidentes pueden ocurrir», con su campaña de presión económica sobre Teherán, a la vez que acusó a Israel y Arabia Saudí de agitar la tensión.

«No creo que la confrontación ocurrirá (…) Pero creo que el Gobierno de EE.UU. está poniendo las cosas en un lugar donde los accidentes pueden ocurrir. Y tiene que haber una vigilancia extrema, de modo que la gente que está planeando este tipo de accidente no se salga con la suya», afirmó Zarif en una entrevista en el programa «Face the Nation», de la cadena estadounidense CBS.

Zarif apuntó que no cree que el presidente estadounidense, Donald Trump, «quiera la confrontación», pero sí citó expresamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, como algunos de los interesados en ello.

«Esta gente quiere la confrontación, y creo que es importante que la gente prudente, que los adultos prevengan confrontación», subrayó.

El próximo 8 de mayo se cumple un año del anuncio de EE.UU. sobre su salida del acuerdo nuclear, al que siguió la imposición de sanciones en agosto y noviembre de 2018 a, entre otros, los sectores petrolero y bancario de Irán.

Además, este semana la Casa Blanca informó que no va a renovar las exenciones a la compra de petróleo iraní otorgadas a ocho países y que concluyen el 2 de mayo, por lo que aplicará sanciones a aquellos que compren petróleo iraní a partir de esa fecha.

«El presidente Donald J. Trump ha decidido no renovar las Excepciones de Reducción Significativa (SRE, en inglés) cuando expiren a principios de mayo. Esta decisión busca llevar las exportaciones de petróleo iraní a cero, denegando al régimen su principal fuente de ingresos», indicó la Casa Blanca en un comunicado este lunes.

Entre los ocho países a quienes Washington había dado una exención de 180 días que culminaba el próximo 2 de mayo, se encuentran algunos de los mayores compradores de crudo iraní: China, Turquía e India.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, recalcó que con esta decisión EEUU «está acelerando la campaña de presión de un modo calibrado que conjugue nuestras metas de seguridad nacional mientras mantenemos bien abastecidos a los mercados globales de petróleo».

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha elevado la presión sobre Teherán y cumplió en mayo de 2018 con su promesa electoral de retirar a Washington del acuerdo nuclear alcanzado por la Administración precedente del presidente Barack Obama junto con otras cinco potencias internacionales.

El pacto, firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania), limitaba el programa atómico iraní a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales contra Teherán.

Como consecuencia del endurecimiento de las sanciones, las exportaciones petroleras de Irán han caído a cerca de unos 800.000 barriles diarios (de los 2,5 millones anteriores) y la moneda nacional, el rial, se ha devaluado fuertemente.

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