La matrícula universitaria de residente y la licencia de manejo para los inmigrantes indocumentados se cuentan entre cientos de nuevas leyes que entran en vigencia este miércoles en Virginia.

“Virginia ha hecho historia como el primer estado sureño que aplica esta ley, sumándose a otros 20 estados que ofrecen matrícula común a los estudiantes indocumentados”, dijo Kim Bobo, directora del Centro Ecuménico de Virginia para Política Pública (VICPP, en inglés).

“En estos estados, los estudiantes, los empleadores y toda la sociedad han obtenido tremendos beneficios sociales y económicos”, añadió Bobo en declaraciones para el Canal 12 de la televisión local.

Yanet Limón Amado, una organizadora de VICPP, dijo que la promulgación y entrada en vigencia de esta ley “es una victoria para todos los estudiantes indocumentados en Virginia”.

“Ellos han pasado días sin número participando en movilizaciones y declarando en audiencias de comités de la Asamblea General”, añadió. “Éste ha sido un movimiento creado por los estudiantes indocumentados y es hermoso ver, finalmente, el resultado positivo de ocho años de luchas”.

La nueva legislación estipula varios requisitos para que los migrantes indocumentados se beneficien con la equidad de matrículas en las 39 instituciones de educación superior del Estado, entre ellas que el estudiante haya concurrido a la escuela pública de Virginia por lo menos dos años.

Otro requisito para que los estudiantes indocumentados puedan matricularse pagando lo mismo que los residentes de Virginia es que se hayan graduado de una escuela secundaria del estado desde julio de 2008.

Una opción es que después del 1 de julio de 2008 el estudiante haya pasado el examen de equivalencia de la secundaria, y otra es que presente pruebas, en el caso de un estudiante dependiente, de que al menos un pariente, custodio o tutor haya pagado impuestos en el estado por dos años antes de la fecha de matriculación.

La ley indica que los estudiantes que cumplan estos criterios tendrán derecho a la matrícula en el estado sea cual sea su ciudadanía o situación migratoria, excepto los que están en Estados Unidos con visas de estudiante.

Otra ley que se estrena en Virginia permitirá que hasta unos 250.000 inmigrantes indocumentados obtengan en el estado un permiso para conducir vehículos automotores, tras una lucha de varios años.

Ambas leyes reflejan el vuelco político en Estado donde en las elecciones legislativas noviembre de 2018 y por primera vez en medio siglo, el Partido Demócrata logró mayoría en ambas cámaras de la Asamblea dando un firme respaldo político al gobernador, Ralph Northam.

La versión aprobada en la Cámara baja virginiana otorgaba licencia de conducir común para todas las personas sin necesidad de que los solicitantes presentaran documentos acerca de su situación legal de migración.

La versión aprobada en el Senado, y que fue finalmente la promulgada por Northam, extiende a los inmigrantes indocumentados un permiso específico que es diferente de la licencia común.

La falta de una licencia para conducir vehículos “afecta especialmente a la gente trabajadora, a quienes tienen que desplazarse por un empleo, las amas de casa que llevan los niños a la escuela o al médico, o van de compras”, dijo a Efe Edgard Aranda Yapog, director de la Coalición de Organizaciones Latinas de Virginia (VACOLAO).

“En su gran mayoría los afectados son latinos, pero también hay una numerosa población asiática en esta situación”, apuntó.

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