Georgia decidirá quien se quede con el Senado

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El control del Senado se está reduciendo a solo un campo de batalla y ese es el estado de Georgia, donde probablemente se arrastre la lucha por la mayoría hasta principios de enero.

Georgia es un estado sureño en el que la última vez que los demócratas ganaron ahí fue gracias a dos presidentes sureños, Bill Clinton en 1992 y Jimmy Carter en los años 70, con la salvedad de que Carter es originario de dicho estado.

Los demócratas están depositando sus esperanzas en poder forzar a un Senado 50-50 en un camino estrecho y cuesta arriba que les obliga a ganar ambos escaños en el estado que típicamente fue siempre rojo. Si el candidato demócrata Joe Biden gana la Casa Blanca, un margen de 50-50 les daría la mayoría porque la vicepresidenta Kamala Harris podría romper un empate con su voto.

Los demócratas saben que tendrán la oportunidad de ganar en una segunda vuelta el 5 de enero, cuando la senadora republicana Kelly Loeffler se enfrente al candidato demócrata Raphael Warnock.

El también senador republicano David Perdue R-Ga. por su parte cayó por debajo del 50 por ciento de los votos, la cantidad necesaria para ganar directamente según la ley de Georgia, en su contienda contra el demócrata Jon Ossoff. Los funcionarios de ambos lados esperan una segunda vuelta para ese escaño que mantendrá vivos los sueños de los demócratas en el Senado.

Las dos vueltas, con la mayoría del Senado en juego, prepararían el escenario para un final emocionante para un año electoral histórico pero caótico.

Las campañas de Perdue y Ossoff están intercambiando golpes desde hace tiempo ya previendo que esta situación pareja era previsible.

Warnock, por su parte quien espera desbancar a Loeffler en enero, lanzó un anuncio el miércoles en los que ataca directamente a su oponente con total vehemencia, dejando a entrever lo duros que serán los días que se avecinan.

La dinámica colocará a Georgia en el centro del universo político durante los próximos 60 días con dos carreras de las que ya habla todo el país.

Los republicanos y los analistas creen que es probable que las dos carreras oscilen en la misma dirección, en lugar de que Perdue gane y Loeffler pierda o viceversa.

Si los demócratas no logran forzar un empate 50-50, el líder republicano Mitch McConnell R-Ky. continuará siendo el líder de la mayoría, lo que le permitirá a los republicanos bloquear piezas clave de la agenda demócrata.

Los demócratas se sienten cada vez más optimistas sobre el clima electoral que están logrando en Georgia, donde han logrado avances entre los votantes suburbanos y los moderados en los últimos años.

No solo los demócratas aceptan el hecho de haber crecido en ese estado sino que los propios republicanos lo aceptan y miran con recelo, lo que se refleja en la pelea cerrada de la Casa Blanca, que establece una batalla competitiva por el control del Senado.

Los demócratas ven las dos carreras de Georgia como una oportunidad de redención, después de que no cumplieron con las expectativas en otros estados de batalla durante este ciclo.

Hay algunos temores sobre lo que vaya a pasar después de este ciclo eleccionario de 2020 y es que el efectivo de algunos donantes podría estar dirigiéndose al abismo ya que los demócratas del Senado habían conseguido reunir sumas de dinero sin precedentes, pero aún así con las decenas de millones a su favor no lograron dar vuelta los escaños del Partido Republicano a su favor.

Lo que si está claro es que esto aún no ha terminado y la lucha continuará a niveles sin precedentes hasta que todo se decida en Georgia.

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