El magnate Jeffrey Epstein fue acusado este lunes de tráfico sexual de menores por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que alega que creó una red para abusar de decenas de niñas en su mansión de esta ciudad, así como en otra situada en Florida, hace más de una década.

Epstein, de 66 años, se ayudó de empleados y colaboradores para atraer a sus residencias a las niñas, a quienes pagaba cientos de dólares tras cometer actos sexuales contra ellas pero también para que reclutasen a nuevas potenciales víctimas, «al menos» entre 2002 y 2005, de acuerdo al texto de la imputación hecho público hoy.

El magnate financiero, detenido este sábado por la noche al aterrizar en el vecino estado de Nueva Jersey, ya se enfrentó a acusaciones de este calibre en Florida, pero en 2008 alcanzó un acuerdo extraoficial con la Fiscalía para que se cerrara la investigación, que lo podía haber enfrentado a cadena perpetua.

La Fiscalía neoyorquina, que lo acusa tanto de tráfico sexual como de conspirar para cometer este delito, se ha centrado en los abusos a niñas cometidos en su mansión del acaudalado barrio del Upper East Side (Manhattan), para la que ha solicitado confiscación.

En una rueda de prensa, el fiscal Geoffrey Berman dijo que los investigadores de este nuevo caso, en el que colabora también el FBI, se han incautado allí de numerosos materiales que incluyen fotografías «de lo que parecen menores» desnudas.

Se trata de una de las residencias privadas más grandes de Manhattan, con siete pisos, en la que la que se han hallado «cientos, quizás miles, de fotos sexualmente sugerentes» de mujeres que parecen jóvenes o niñas y una caja fuerte con discos compactos con etiquetas como «Girl pics nude» (Fotos de chicas desnudas).

Epstein «urdió un plan en el que las niñas a las que victimizaba reclutaban a otras» que serían también abusadas, sostuvo Berman, y en general «explotó a niñas que eran vulnerables al abuso, las atrajo con pagos en efectivo e intensificó su conducta para incluir actos sexuales, a menudo en su residencia» de Nueva York.

En el texto de la imputación se indica que las menores eran captadas bajo la idea de darle «masajes» a Epstein y en su residencia este o sus socios les decían que se desnudaran completa o parcialmente para ello. Después el magnate «intensificaba la naturaleza y alcance del contacto físico» hasta los actos sexuales.

Por cada encuentro las niñas recibían cientos de dólares, y si traían a una nueva potencial víctima ambas recibían pagos extra en efectivo, alega la Fiscalía sobre las menores, con edades tan cortas como 14 años.

En Florida, donde se enfrentó a acusaciones similares, Epstein evitó ser imputado federalmente gracias a un acuerdo con la Fiscalía que está siendo escrutado y ha sido recientemente considerado contrario a la ley por un juez federal, ya que se ocultó a las más de 30 denunciantes de abusos sexuales.

A raíz de ese trato, supervisado por el entonces fiscal de Miami, Alexander Acosta, que ahora es el secretario de Trabajo del Gobierno de Donald Trump, se declaró culpable de cargos estatales menores, fue condenado a 13 meses de cárcel y llegó a un acuerdo económico con las víctimas. También se registró como delincuente sexual.

Berman afirmó este lunes que ese acuerdo no afecta a la Fiscalía de Nueva York, que ha solicitado al juez que Epstein permanezca detenido sin posibilidad de fianza durante el juicio por alto riesgo de que escape del país. Permanece en custodia y el 15 de julio tiene programada una audiencia sobre este tema.

«El acusado, un delincuente sexual registrado, no está reformado, no está corregido, no se arrepiente. Más bien, es un peligro continuado para la comunidad y un individuo que se enfrenta a devastadoras pruebas que apoyan cargos muy serios», escribió el fiscal al juez.

En una audiencia en una corte federal de Nueva York esta tarde, en la que Epstein se declaró no culpable de los dos cargos, uno de sus abogados, Reid Weingarten, argumentó que esta imputación es «esencialmente una repetición» de la investigación de Florida, según recoge CNN.

El fiscal añadió que para este caso ha sido importante «un excelente trabajo de periodismo de investigación», en referencia al diario Miami Herald, que sacó una serie de artículos sobre el tema firmados por la periodista Julie K. Brown.

La periodista estadounidense Conchita Sarnoff, directora ejecutiva de la Alianza para el Rescate de Víctimas de Tráfico Humano y autora del libro «TraffiKing» (2016) sobre Epstein, al que conoció y trató socialmente en Nueva York hace años, dijo a Efe estar convencida de que no habrá un juicio público y con testigos, dada la naturaleza «política» del caso.

Epstein tenía lazos de amistad con influyentes figuras como el actual presidente de EE.UU., Donald Trump; el expresidente Bill Clinton o el príncipe Andrés de Inglaterra, por lo que si se ahonda en un juicio en quiénes eran los beneficiarios de la red que está acusado de crear, habría un gran impacto, destacó Sarnoff.

Tanto la Fiscalía como el FBI urgieron a llamar a una línea de teléfono a cualquier persona con información relevante y también a otras potenciales víctimas de Epstein, que se puede enfrentar hasta a 45 años de prisión si es condenado.

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