Por Con Coughlin

Crédito de imagen: Burak Kara/Getty Images

 

Una de las sugerencias más absurdas que se han hecho durante la ofensiva militar de Turquía contra los kurdos sirios es que, a cambio de la aprobación de Washington, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan asumiría la responsabilidad de los 90.000 combatientes del ISIS y sus dependientes, que actualmente languidecen en centros de detención controlados por los kurdos.

Uno de los secretos peor guardados en los círculos de inteligencia occidentales es que, durante largos períodos durante el brutal conflicto sirio, el régimen de Erdogan apoyó a una serie de grupos que disfrutaban de una estrecha afiliación con ISIS, así como a otros grupos terroristas islamistas como Al Qaeda.

Por lo tanto, es el epítome de la hipocresía que el Sr. Erdogan se ofrezca a asumir la responsabilidad de que los combatientes de ISIS estén recluidos en campos de detención gestionados por los kurdos, como el complejo de al-Hol en el este de Siria. Si eso ocurriera realmente, y los cautivos de ISIS fueran repatriados a Turquía, para algunos sería más como una vuelta a casa.

Afortunadamente, sólo existe una remota probabilidad de que los combatientes de ISIS capturados se dirijan a Turquía en un futuro próximo, ya que la mayoría de los campos de detención se encuentran muy lejos de la zona de amortiguación de 30 km en la frontera norte de Siria, el principal objetivo de la ofensiva turca.

La perspectiva mucho más preocupante es que los cautivos puedan escapar y regresar a las filas de la infraestructura terrorista de ISIS porque las Fuerzas Democráticas Sirias (FAD), que actualmente son responsables de su detención, ya no tendrán ni la mano de obra ni la voluntad de seguir dirigiendo los numerosos centros de detención en los que están recluidos los cautivos.

Antes de que Turquía lanzara su ofensiva, que lleva el improbable nombre en clave “Operación Primavera de Paz”, Mazlum Abdi, comandante de las Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos, anunció que algunas de sus fuerzas encargadas de asegurar a los prisioneros del ISIS tendrían que ser redesplegadas a la frontera para luchar contra el ejército turco.

Si los kurdos no pueden proteger a los cautivos de ISIS, ¿quién lo hará?

El hecho de que se haya avanzado tan poco en el trato con los combatientes de ISIS, muchos de los cuales han estado detenidos durante más de un año, se debe a que Occidente, y Europa en particular, no ha reconocido sus responsabilidades.

Puede que el califato de ISIS ya no exista, pero la propia organización terrorista sigue operando. De hecho, las últimas evaluaciones de inteligencia indican que ISIS se está reagrupando en países como Siria, Irak, Afganistán y Yemen, con el objetivo de lanzar una nueva ola de ataques terroristas contra objetivos occidentales.

Además, la capacidad de ISIS para lanzar tales ataques mejorará enormemente si los combatientes experimentados que se encuentran actualmente recluidos en los campos de detención dirigidos por los kurdos son capaces de reparar su fuga y regresar con sus antiguos asociados terroristas.

De particular preocupación para los funcionarios de inteligencia occidentales es el destino de los 2.500 combatientes extranjeros -la mayoría de ellos de países europeos como Gran Bretaña, Francia y Alemania- que han sido abandonados por sus países de origen.

Los funcionarios europeos se han negado a repatriarlos debido a la continua amenaza que supondrían para la seguridad de sus ciudadanos. Sin embargo, el hecho de que Europa no acepte la responsabilidad de la conducta de sus propios nacionales ha provocado fricciones con la administración Trump, que ha pedido repetidamente a Europa que actúe.

Ahora las acciones precipitadas del propio presidente Trump al permitir a los kurdos lanzar su ofensiva en el norte de Siria podrían tener sus propias implicaciones desastrosas para el destino de los combatientes de ISIS.

La voluntad de los kurdos de continuar protegiendo a sus cautivos de ISIS se verá inevitablemente disminuida como resultado de la traición que creen haber sufrido en manos de Washington.

Consecuentemente, ahora se debe considerar seriamente la posibilidad de que algunos de los combatientes de ISIS puedan, en última instancia, reparar su fuga y volver a unirse a ISIS.

Estados Unidos ya ha actuado para asegurarse de que algunos de los cautivos más notorios, como los dos yihadistas británicos conocidos como los “Beatles”, que torturaron y asesinaron a rehenes occidentales, hayan sido puestos bajo custodia estadounidense como medida de precaución.

Sin embargo, el Sr. Trump ha dejado claro que los Estados Unidos no están dispuestos a aceptar la responsabilidad de todos los cautivos, especialmente los que proceden de Europa.

Eso deja a decenas de miles de combatientes de ISIS varados en una tierra diplomática de nadie, de donde bien pueden ser capaces de hacer una buena escapada.

Si esto sucede, entonces la afirmación del Sr. Trump de que la guerra contra ISIS ha terminado puede ser efímera.

 

Este artículo fue publicado por The Gatestone Institute el 12 de octubre de 2019. Reproducido en Political Hispanic con autorización de dicha fuente. Traducido por Political Hispanic.

———————————————————–
Political Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Déjanos tu opinión