El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, quiere que los neoyorquinos se conciencien sobre los riesgos del vapeo y los cigarrillos electrónicos, cuyo uso, advirtió, ha ido en aumento entre estudiantes de escuela superior.

Cuomo firmó este jueves una orden ejecutiva para que las agencias públicas y otras entidades sobre las que tiene autoridad en el estado, pongan en marcha un programa educativo sobre el vapeo, campaña que se extiende a las capacitaciones de empleo.

Igualmente Cuomo convirtió hoy en ley una legislación para ampliar los programas escolares y las campañas de marketing destinadas a reducir el consumo de tabaco, para incluir cigarrillos electrónicos y la nicotina líquida.

La orden ejecutiva destaca que Nueva York ha hecho grandes avances en generar conciencia y recursos para ayudar a los neoyorquinos a dejar la adicción al tabaco «pero es tiempo de reconocer que hay riesgos significativos asociados al vapeo y que su popularidad está aumentando entre los jóvenes».

Indica además que mientras la tasa de fumar entre los estudiantes de escuela superior se redujo de un 27,1 % en el 2000 a su récord más bajo de 4,3 % en el 2016, el agresivo marketing promocionando los cigarrillos electrónicos con sabor, está cambiando esa tendencia.

Advierte que el Departamento de Salud del estado ha recibido 56 informes de médicos de graves enfermedades pulmones en pacientes entre los 15 y 46 años.

Agrega que cerca del 40 % de los estudiantes de último año de escuela superior y el 27 % de los estudiantes de escuela superior en este estado están usando cigarrillos electrónicos.

Indica también que en 2018 el 27,4 % de los estudiantes en escuela superior usaban el cigarrillo electrónico, un 160 % más alto de lo que fue en el 2014, cuando era de 10,5 por ciento.

Cuomo ordenó además al Departamento de Salud que emita regulaciones de emergencia, aprobadas hoy por el Consejo de Planificación de Salud y Salud Pública (PHHPC), para exigir a entidades que venden productos de vapeo, que coloquen carteles sobre los peligros de esta acción.

La agencia sanitaria también está lanzando una campaña de servicio público para educar aún más al público sobre los numerosos riesgos vinculados con el vapeo.

«Después de aumentar la edad para fumar a 21 años para proteger a los jóvenes de la adicción costosa y mortal a la nicotina, estamos duplicando nuestra misión de proteger la salud pública y mantener a nuestros niños seguros del peligro de los cigarrillos electrónicos, que desafortunadamente se han convertido en alternativas comunes a los cigarrillos regulares», indicó el gobernador en un comunicado de prensa.

También informó que promoverá legislación para prohibir la posesión, fabricación, distribución, venta u oferta de venta de líquidos con sabor para desalentar el uso de cigarrillos electrónicos en Nueva York.

La acción del gobernador surge luego de un informe publicado hace dos días por el Departamento de Salud de la ciudad que advierte del aumento del consumo de los cigarrillos electrónicos en los colegios y de que estos vaporizadores amenazan con acabar con décadas de progreso en la lucha contra el consumo de nicotina entre los más jóvenes.

Según el informe, en 2018, un 2,6 % de los estudiantes de 11 y 12 años aseguraron haber fumado al menos una vez en los 30 días previos a la encuesta.

Un porcentaje que aumenta al 9 % en los estudiantes de séptimo grado (entre 12 y 13 años) y al 8,4 % en los de octavo grado (entre 13 y 14 años).

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