El director interino de la agencia de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos, Mark Morgan, advirtió este martes en Guatemala que nunca ha sido tan “difícil” como ahora migrar de manera ilegal a su territorio.

El funcionario estadounidense cumplió su tercer día de visita en Guatemala, en una gira de trabajo que incluyó una apretada agenda este martes y en la que también manifestó su opinión mediante los canales de comunicación de la embajada acreditada en el país centroamericano.

“Nunca ha sido más difícil inmigrar de manera ilegal a Estados Unidos”, afirmó el comisionado interino de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).

“CBP ha aumentado el control y está construyendo un muro fronterizo fuerte. Nuestros socios en Centroamérica y México están controlando sus fronteras y rechazando a los inmigrantes ilegales”, puntualizó Morgan.

La jornada de este martes para Morgan incluyó un encuentro con autoridades del Ministerio Público (MP, Fiscalía) y la supervisión de un puesto de registro de la Policía Nacional Civil guatemalteca, asesorada por miembros de las agencias fronterizas estadounidenses.

Guatemala cuenta desde 2019 con agentes de la CBP y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, también por sus siglas en inglés) para asesorar su fuerza policíaca, según diversas fuentes.

Morgan llegó el domingo a Guatemala pero su visita se divulgó hasta el lunes, día en el que sostuvo varios encuentros con funcionarios guatemaltecos y culminó la jornada con una cena con agentes fronterizos estadounidenses.

El director interino también observó el regreso a Guatemala de un vuelo de deportados procedentes de Estados Unidos, y las condiciones en las que las autoridades migratorias guatemaltecas reciben a los migrantes retornados.

“Cada semana EE.UU. repatria aproximadamente a 1.000 personas a Guatemala”, señaló la embajada estadounidense.

Morgan continuará su gira por otros países de Centroamérica, aunque su itinerario se mantiene en privado.

Estados Unidos y Guatemala firmaron un acuerdo migratorio en 2019 que establece la posibilidad de deportar a hondureños y salvadoreños a territorio guatemalteco bajo la figura de un “tercer país seguro”.

Hasta la fecha han sido devueltos a Guatemala alrededor de 380 personas de ambos países bajo el marco del convenio, acordado por el expresidente de Guatemala, Jimmy Morales, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.

El convenio, que generó adversidad en distintos sectores de la sociedad guatemalteca, aún está bajo análisis de sus anexos por el Gobierno de Alejandro Giammattei, investido el pasado 14 de enero.

De acuerdo a datos oficiales, Estados Unidos detuvo en sus fronteras entre 2018 y 2019 a casi 250.000 migrantes guatemaltecos que intentaban ingresar al país norteamericano de manera ilegal. La mayoría de ellos abandona Guatemala huyendo de la violencia y la falta de oportunidades.

El próximo jueves también llegará a Guatemala el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado de Estados Unidos, Michael Kozak, para dialogar con autoridades locales sobre varios temas, incluida la migración irregular.

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