El índice de desempleo de los hispanos en Estados Unidos disminuyó en 3,1 puntos porcentuales y se situó en junio en el 14,5 %, comparado con uno del 11,1 % de la población en general, según datos divulgados este jueves por el gobierno y que muestran que los hispanos siguen siendo uno de los grupos más golpeados por la pandemia.

De acuerdo con las cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés) el mes pasado había 24,7 millones de latinos con empleo, y 4,19 millones sin empleo. El índice de desempleo para los hombres latinos fue del 12,8 % y para las mujeres del 15,3 %

“Desde que en marzo empezaron los cierres relacionados con la pandemia, los latinos han tenido índices de desempleo más altos que cualquier otro grupo étnico o racial en Estados Unidos”, dijo a Efe Agatha So, economista de UnidosUS. “Esto continuó en junio cuando los latinos siguieron sufriendo pérdida de empleos y sueldos como resultado de los cierres de empresas y las cuarentenas”.

Esto se debe, en gran parte, al hecho de que “los latinos están representados de manera desproporcionada en industrias que han sido las más afectadas por COVID-19 y en parte porque son el grupo racial o étnico con menos posibilidades de acceder al teletrabajo”.

El presidente Donald Trump se presentó en la sala de prensa de la Casa Blanca poco después de divulgados los datos de BLS, y enfatizó los detalles que muestran el crecimiento del empleo para las mujeres, los afroamericanos, los latinos y los trabajadores con niveles de educación académica más bajos.

“El 80 % de los negocios está ahora abierto”, dijo Trump. “Las solicitudes para la apertura de nuevos negocios han aumentado al doble desde marzo”.

Los datos trajeron una buena noticia para Trump, quien aspira a ser reelegido en noviembre a pesar de la debacle económica causada por la pandemia de COVID-19, que llevó el índice de desempleo al 14,7 % en abril, el más alto desde la Gran Depresión de la década de 1930.

Con la reapertura de la economía, muchas empresas y negocios empezaron a contratar trabajadores desde mediados de mayo y en junio pero todavía hay más de 10 millones de personas que perdieron sus empleos durante la crisis y no han sido recontratadas.

“Las encuestas muestran que en junio el 62 % de los latinos vivían en hogares donde al menos una persona ha perdido empleo o ingresos debido al coronavirus”, dijo So. “Los trabajadores latinos han experimentado reducciones en las horas de trabajo o pérdidas de empleo, a diferencia de la pérdida total de empleo, a tasas más altas que otros trabajadores”.

El número de trabajadores que han perdido sus empleos de forma permanente subió en 588.000 en junio para un total de 2,8 millones. La cifra de quienes han estado desempleados por al menos 15 semanas aumentó en 825.000, y quienes han estado sin empleo por al menos 27 semanas se incrementó en 227.000.

Aunque las cifras de empleo han seguido subiendo los economistas ven con preocupación el incremento de casos de COVID-19 en varios estados del Sur y el Centro del país, especialmente en los estados que adoptaron las medidas menos restrictivas de confinamiento, y que han apurado la reanudación de actividades.

En la semana que concluyó el 27 de mayo, el gobierno recibió 1,42 millones de solicitudes de prestaciones por desempleo, comparadas con las 1,48 millones de la semana anterior.

Durante 15 semanas consecutivas la cifra de solicitudes de este subsidio supera el millón, comparado con un promedio de 200.000 pedidos en los meses anteriores a marzo.
Según los datos de la BLS, en junio el sector privado añadió 4,74 millones de empleos después de un incremento de 3,09 millones en el mes anterior.

De la misma manera que las tasas de infección y muertes por COVID-19 son más altas para los afroamericanos, los latinos y la población de más bajos ingresos, el informe de empleo en junio muestra que estos grupos siguen siendo más afectados por la crisis económica causada por la pandemia.

La proporción de adultos con una educación por debajo de la graduación en la escuela secundaria y que tienen trabajo fue en junio del 35,7 % comparado con 45,1 % en febrero cuando empezaba a sentirse el efecto de la pandemia en el mercado laboral.

Sólo el 48,6 % de los adultos con diploma de secundaria tenía empleo en junio, comparado con 56,2 % antes de las cuarentenas, mientras que los adultos con una licenciatura o educación más alta tuvo en junio una tasa de empleo del 67,7 % comparada con una del 71,7 % en febrero.

El sector de esparcimiento y hotelería, con un incremento de 2,1 millones de empleos, aportó casi el 40 % de los empleos adicionales en junio, en tanto que los bares y restaurantes aumentaron su planilla con 1,5 millones de empleados. El sector manufacturero, que había añadido 225.000 empleos en mayo, sumó otros 356.000 puestos de trabajo en junio.

Por su parte la administración gubernamental, que en mayo había perdido 585.000 empleos, agregó 33.000 en junio.

El promedio de solicitudes de las prestaciones por desempleo en cuatro semanas, un índice que compensa la volatilidad del dato semanal, fue de 1,5 millones hasta el 28 de junio, comparado con 1,62 millones de media de la semana anterior.

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