Dirigentes demócratas de Florida urgieron este lunes a congresistas republicanos, entre ellos Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, a interceder ante el presidente Donald Trump para salvar de la deportación a «miles» de cubanos y criticaron que estas repatriaciones van en aumento durante el actual gobierno.

El senador estatal floridano de origen cubano José Javier Rodríguez se preguntó «si ellos como republicanos ya no creen que hay persecución política en Cuba» en unas declaraciones a Efe durante un acto convocado en la Torre de la Libertad de Miami.

Rodríguez se mostró sorprendido de que congresistas como Rubio y Díaz-Balart, ambos de origen cubano, no se unan a los demócratas para evitar las deportaciones y la obstaculización del asilo político a los cubanos, especialmente con la influencia que tienen con Trump.

En el mismo sentido se pronunció Frank Mora, que fue subsecretario adjunto de Defensa durante el Gobierno de Barack Obama y hoy es director del Instituto de Latinoamérica y el Caribe de la Universidad Internacional de Florida (FIU).

Mora dijo que «la prioridad» del gobierno Trump es deportar al máximo, lo cual incluye a cubanos y venezolanos que no pueden regresar a sus países de origen por miedo a represalias.

«Hay un doble discurso (de los republicanos): apoyamos a Venezuela, apoyamos a Cuba, estamos con el pueblo, pero deportamos. Lo que hay es una política de fracaso hacia Cuba y Venezuela, porque el cambio no se ha dado, y hay deportaciones», dijo a Efe Mora.

Los dos criticaron el «silencio» de congresistas estatales y federales. «Parece que están escondidos, francamente hay un silencio total, hasta aquellos que tienen influencia con el presidente, podrían tener cierta presión para que esto siga ocurriendo, pero no la tienen», dijo Mora.
«Es bochornoso que haya tantos cubanos abandonados en México», agregó.

Durante una rueda de prensa organizada por el Partido Demócrata de Florida al frente de la Torre de la Libertad, en el centro de Miami, ambos aludieron a la reciente deportación de 120 cubanos a la isla, que son solo una parte de los centenares que Trump ha mandado fuera del país.

Mora aclaró que de unos 64 deportados durante el último periodo fiscal del gobierno Obama (2009-2017) se ha pasado a 463 en el año fiscal 2018 y 560 durante el actual, que termina este 30 de septiembre, y «siguen aumentando, y hay miles de detenidos, o esperando en México a ser procesados».

Ambos criticaron que Trump no da prioridad a los criminales y enfatizaron que «todos» los 64 deportados por Obama tenían antecedentes delictivos.

Mora denunció además que el gobierno Trump «ha congelado» en los dos últimos años un programa que permite anualmente la llegada a los Estados Unidos de 200.000 cubanos conocido como «parole».

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó la semana pasada del «mayor» grupo de cubanos expulsados del país, formado por 120 personas, gracias a una declaración conjunta de la Administración de Obama y el Gobierno de Cuba, por la que éste está obligado a recibirlos.

ICE enfatizó en ese momento que solo uno de los 120 repatriados tenía antecedentes. Sobre él pesaba una condena de más de 40 años de cárcel por secuestro, asalto sexual y tráfico de drogas.

El senador Rodríguez y Mora señalaron que en su mayoría los cubanos deportados no son criminales y muchos de ellos incluso han estado por años en Estados Unidos.

El caso del dirigente del exilio cubano Ramón Saúl Sánchez, del Movimiento Democracia, que teme su repatriación después de años de vivir en EE.UU. pues las autoridades le han negado regularizar su situación fue mencionado por ambos.

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