La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos declinó pronunciarse este lunes sobre un caso relacionado con la Segunda Enmienda de la Constitución, adoptada en 1791 y que garantiza el derecho a poseer y portar armas.

Los magistrados fallaron sobre una demanda presentada por la Asociación de Pistolas y Rifles del Estado de Nueva York contra las autoridades locales por una ley emitida por esa ciudad y derogada posteriormente que limitaba el porte de armas.

Según la ordenanza, quienes contaran con una licencia local para portar armas podían llevarlas a uno de los siete campos de tiro de la ciudad, pero no a cualquier otro lugar, pese a que las transportaran descargadas y guardadas en un estuche.

La causa, la primera en más de una década sobre la Segunda Enmienda que llegó al alto tribunal, la promovieron tres residentes de Nueva York y la Asociación de Pistolas y Rifles después de que perdieran la querella que interpusieron en un tribunal del distrito de Manhattan y luego en el Tribunal de Apelaciones para el Segundo Circuito en contra de la ordenanza neoyorquina.

Pero en su sentencia, la Suprema Corte recordó este lunes que el estado de Nueva York modificó su estatuto de licencia de armas de fuego y que la ciudad también cambió la norma, lo cual permite que quienes porten armas puedan llevarlas a su segunda vivienda y a un campo de tiro fuera de la ciudad e incluso autoriza las paradas por café, combustible o ir al baño en el camino, lo que, a juicio de los magistrados, hace que el reclamo sea “discutible”.

En consecuencia, la decisión explica que no decide sobre la nueva regla de la ciudad y deja que los solicitantes acudan ante un tribunal de apelaciones o ante el tribunal de distrito para añadir un reclamo respecto a la antigua normativa de Nueva York.

El magistrado Brett Kavanaugh expresó brevemente su respaldo a la decisión, aunque consideró que el alto tribunal debería abordar este tema “pronto, quizás en uno de los varios casos de la Segunda Enmienda” ahora pendientes.

Mientras que en su disenso, el magistrado Samuel Alito, apoyado por sus colegas Clarence Thomas y Neil Gorsuch, consideró que la ciudad sí violó el derecho de la Segunda Enmienda de los demandantes, e indicó que se debió revertir el fallo del tribunal de apelaciones y remitir el caso al tribunal de distrito para una “reparación adecuada”.

En junio de 2008, la Suprema Corte decidió que los ciudadanos en EE.UU. tienen derecho a tener armas, al declarar “inconstitucional” una ley del Distrito de Columbia, donde se encuentra la ciudad de Washington, que prohibía desde 1976 la posesión de armas de bajo calibre pero permitía otras siempre y cuando estuvieran descargadas, sin ensamblar, registradas o tuvieran un seguro en el gatillo.

En ese entonces, y con una decisión dividida de 5-4, el juez Antonin Scalia argumentó, a nombre de la mayoría, que la “narrativa histórica” del país apoya el derecho de los individuos a poseer y portar armas, incluso antes de que se adoptara dicha enmienda.

En otro pronunciamiento, en 2015, el Supremo rechazó flexibilizar una ley de San Francisco (California) que obligaba a los propietarios de armas de fuego a almacenarlas en una caja fuerte o ponerles el seguro mientras las pistolas permanecen en el interior de sus domicilios.

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