Una delegación de senadores y diputados provenientes de México concluyó hoy una visita a Washington durante la cual expresaron su “preocupación” por la detención de las familias de inmigrantes indocumentados en la frontera común, además de por los cientos de niños que siguen separados de sus padres.

La delegación tuvo reuniones en el Senado y la Cámara de Representantes, además de verse con el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, informó el Senado mexicano en un comunicado distribuido por la embajada de México en Washington. En sus encuentros, los legisladores “expresaron que el Poder Legislativo mexicano rechaza la detención y separación de familias migrantes en la frontera, y se pronunciaron a favor del respeto absoluto a los derechos fundamentales de todas las personas, sin importar su condición migratoria”, indica el comunicado.

“Asimismo, los representantes del Congreso mexicano dejaron en claro que, sin importar su identidad partidista, se encuentran unidos por la preocupación sobre lo que ocurre en la frontera, y subrayaron su disposición a enfrentar desafíos comunes en la relación bilateral”, agrega. La delegación estaba encabezada por el presidente de la Cámara Alta mexicana, Ernesto Cordero, y compuesta por otros diez senadores y diputados de varios partidos.
Su visita llegó pocos días después de que el Congreso de México exigiera al Ejecutivo de su país cooperación con EE.UU. en migración y en la lucha contra el crimen organizado mientras el Gobierno de Trump no tratara “con respeto” a los inmigrantes.

Entre los legisladores estadounidenses que recibieron a los mexicanos están el senador republicano Bob Corker, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado; los congresistas conservadores Michael McCaul, Will Hurd, Paul Cook y Ron Johnson; y la demócrata Michelle Luján-Grisham. En su visita a la OEA les acompañó el canciller mexicano, Luis Videgaray, quien anunció que México llevará el viernes al Consejo Permanente de ese organismo una resolución para condenar la “cruel, inhumana e injustificada” separación de familias en la frontera.

Ante las críticas que generó esa separación, Trump firmó la semana pasada un decreto en el que ordenaba el fin de la división de familias, pero establecía que a partir de ahora los menores deberán ser encerrados con sus padres mientras estos se enfrentan al proceso para ser deportados.

Déjanos tu opinión