La Fiscalía de Colorado negó este lunes que los gobiernos locales del estado establezcan reglas propias para operaciones de petróleo y gas natural, y pidió «trabajar de conjunto» para proteger a la población y al medio ambiente, aunque sin descuidar el futuro de ambas industrias.

De esta manera, la Comisión de Colorado de Conservación de Gas y Petróleo (COGCC, por sus siglas en inglés) se reserva el derecho exclusivo de regular la extracción de gas natural y petróleo en este estado, mientras que los gobiernos locales sólo podrán regular el uso de terrenos dentro de sus respectivas jurisdicciones.

La medida fue anunciada hoy por el fiscal estatal asistente Kyle Davenport y se tomó luego de que el Condado Weld, donde se concentra casi el 90 % de la producción petrolera de Colorado, expusiera recientemente su intención de crear un Departamento de Energía propio.

Su propósito es el de implementar a partir de agosto reglas propias de perforación de pozos petroleros y control de la calidad del aire.

Los desacuerdos entre el Condado Weld y el gobierno estatal por temas petroleros son de larga data, pero se creía que el caso había quedado definitivamente resuelto cuando la legislatura de Colorado aprobó en marzo pasado la ley SB19-181, en vigor desde abril.

Esta legislación obliga a toda instalación relacionada con petróleo o gas natural a incluir un equipo de monitoreo continuo de emisiones contaminantes o peligrosas. A la vez, tales operaciones deben minimizar las emisiones de hidrocarburos y metano, entre otros elementos similares.

Las tensiones entre COGCC y el Condado Weld llegaron un punto de confrontación legal cuando en 2017 la comisión permitió que se perforasen 22 pozo petroleros a menos de 300 metros de un barrio donde más del 80 por ciento de los residentes son latinos.

La decisión llevó a que el grupo Weld Air and Water presentase una demanda judicial contra COGCC.

Luego, en abril de 2018, la demanda se expandió, esta vez con la participación del Sierra Club, expresando nuevas «preocupaciones legítimas sobre la salud y la seguridad» de los niños del lugar.

Sin embargo, la medida judicial no prosperó y este año ya funcionan 24 pozos petroleros a unos 150 metros de una escuela en la que el 87 % de los 1.039 estudiantes son latinos y a unos 400 metros de las viviendas de un barrio donde el 90 % de las familias son hispanos de bajos recursos.

El director de COGCC, Jeff Robbins, indicó este lunes que en los próximos meses habrá nuevas «guías y reglas» para «desarrollar regulaciones que sean buenas, tanto para la salud y seguridad del público y del medio ambiente de Colorado, como para el futuro de las operaciones de gas y petróleo en nuestro estado».

La nueva legislación aumenta la autoridad de los gobiernos locales para «proteger la salud, la seguridad y el bienestar» de las personas y el medio ambiente, a la vez que restringe el poder de decisión de COGCC.

La SB19-191 deroga leyes anteriores que autorizaban a la COGCC a tomar decisiones sobre actividades de extracción de petróleo y gas naturales, incluso cerca de viviendas y de escuelas.

Para el legislador Steve Fenberg, impulsor de la medida, los cambios eran necesarios «para estabilizar la industria», luego de que un pozo de gas natural abandonado causase en 2017 dos muertos por la explosión de una vivienda en Firestone, al norte de Denver.

La ley fue aprobada en marzo por 19 votos a favor (todos de demócratas), 16 en contra (todos de republicanos) y una abstención.

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