BidenDesde mi Atalaya – Jose Bejarano
¡Qué buen vasallo si hubiese buen señor!
Así comienza el verso número 20 del Cantar de Mio Cid, una vez que el Cid fuese desterrado por Alfonso VI.
¡Que buen vasallo si hubiere buen señor! Solo el que manda con amor es servido con fidelidad.

Bien podría aplicarse el teniente de la Guardia Civil que manda el puesto de Punta Umbría, en la provincia española de Huelva. esas dos frases que son dos máximas a seguir por quien ostenta el mando. Y es que el teniente Chavero, que así se llama el personaje, imita aquellos tenientes primeros que duraban en Vietnam 16 minutos, unas veces heridos por el enemigo y las más de las veces por sus propios hombres.

Pero no, no tiene nada que temer. Bajo su mando tiene a guardias civiles de los nada hay que tachar en cuanto a profesionalidad y disciplina. Sin embargo, el ínclito teniente no ha hecho más que hostigar a sus guardias.

Les ha denunciado por delitos militares de los que no ha prosperado ninguno. Incluso ha llegado hasta proponer expedientes disciplinarios a sus subordinados de los que tampoco ha prosperado ninguno.

De semejante individuo se podría decir que es un ejemplo a seguir en lo que a virtudes militares se refiere. Se podría decir también que se preocupa por la ciudadanía a la que sirve. El teniente tiene una manera muy sui generis cuando diseña servicios de vigilancia: siempre dispone a las patrullas en el mismo sitio y la misma hora, con lo cual es perfectamente predecible para él delincuencia donde estará la patrulla y a que horas.

¡Un dechado de virtudes policiales es el teniente!.

Pero la cosa no acaba bien. Como suele suceder, el teniente utiliza coches oficiales para fines privados. El teniente, a sabiendas de que se le puede tachar de niño malo y travieso, ordena al conductor que se ponga el vehículo a salvo de la mirada electrónica de las cámaras de video vigilancia para llevar a su hija del alma a las prácticas que según se dice, realiza en un centro de deshabituación de toxicomanías.

Qué mejor protección para la hija del teniente que ver salir a la estudiante de un coche oficial de la Guardia Civil para que nadie ose siquiera mirar a la alumna.

Pero (No hay crimen, delito o falta, ni caradura perfecto), resulta que el conductor obediente no situó el coche oficial al abrigo del ojo electrónico siendo sorprendido el teniente y su hija subiéndose al coche camino de su destino.

Por supuesto que las grabaciones están, como no, a buen recaudo. Incluso, según se oye, se dice, se rumorea, que puede haber copias guardadas de la travesura del teniente.

Porque tratándose de que en el ámbito militar la mierda se procura que no salga fuera de cuarteles y comandancias. Y como quiera perro no come a perro, pues resulta evidente que las grabaciones pueden borrarse accidentalmente, o incluso podría existir alguna “orden de arriba” para que la cuestión no llegue a ser merecedora de escarnio público.

Por el momento se ha denunciado el hecho por una asociación profesional de guardias civiles ¿Llegarán a esclarecer los hechos? A la vista de las imágenes, no habrá más remedio ¿Será sancionado el teniente? A todo lo más le descontarán tres días de sueldo.

Y mientras tanto, sus subordinados han tenido que pasar por un verdadero vía crucis de juzgados togados, abogados, crisis de ansiedad… por hechos de muchísima menor entidad de los que el teniente ha cometido.

¿Quién es o quiénes son los que protegen al Teniente Chavero?

En próximas ediciones, lo iremos sabiendo. Nada se oculta al buen Ojo y buen nombre de la Benemérita que cuenta con miles y miles de guardias civiles, tropa, suboficiales, oficiales y jefes, que no usan los coches oficiales para sus fines privados y que, al ver que solo se corrige, si es que se le corrige, al Teniente Chavero con algo insignificante o con nada, decidiesen seguir su ejemplo y utilizar los coches de la Guardia Civil en las misma forma y manera que el Teniente Chavero.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
Political Hispanic no se responsabiliza del contenido de los artículos de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Déjanos tu opinión