En 1999 con la llegada de Hugo Chávez, el Cártel de los Soles intensificó su modelo de corrupción, el negocio millonario surgió cuando el difunto Chávez envió a oficiales de las fuerzas armadas a Colombia para que negociaran sobre los venezolanos secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

El acuerdo de paz, se esfumó en el aire, pero se definió el tráfico de Cocaína. Para nadie fue un secreto la simpatía que guardó Chávez hacia estos delincuentes que llevan años destrozando la paz del hermano país.

En relación al Cártel de los Soles, Geoffrey Berman, fiscal general de los Estados Unidos, hizo pública su denuncia en la Corte del Distrito Sur de Nueva York contra “Nicolas Maduro, Diosdado Cabello y otros funcionarios de la cúpula socialista venezolana, conjuntamente con los ex guerrilleros y narcotraficantes prófugos del secretariado de las Farc, alías Iván Márquez y Jesús Santrich.”

Entre los cargos que figuran están los sobornos millonarios a funcionarios chavistas, por parte de las Farc y el Cártel de los Soles, para obtener acceso a puertos comerciales e información de radares para crear las nuevas rutas del narcotráfico.

Principalmente se acusa a Maduro de dirigir el Cártel de los Soles, “negociar múltiples cargamentos de cocaína con las Farc, proveer equipo militar a esta guerrilla, solicitarles entrenamiento para sus colectivos bolivarianos y coordinar el narcotráfico a gran escala hacia Estados Unidos y Europa, vía lanchas rápidas, botes de pesca, contenedores marítimos y vuelos cocaleros organizados en Venezuela, incluso desde el hangar presidencial en el aeropuerto de Maiquetía.” De acuerdo con la publicación del Portafolio.

En este sentido, el narcotráfico se apoderó de toda la esfera chavista. Maduro insertó a muchos militares en las estructuras de la administración pública. Además en el 2016 el Tribunal Supremo de Justicia en su sentencia 1.421 difundió que las empresas del Estado no pueden ser fiscalizadas por la Contraloría General de la República, sentencia que premia el modelo de corrupción más grande en la historia política de Venezuela.

En conclusión el Cártel de los Soles, entiéndase Maduro y los militares, necesitan estar unidos para mantenerse en el poder, esa relación dependiente explica por qué los militares venezolanos no terminan de apoyar al pueblo.

Si Maduro fuese derrotado, los integrantes del Cártel tienen que huir como ratas, ya que les espera la cárcel, el exilio o enterrarse debajo de las piedras. Un futuro inhóspito y bien merecido.

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