El exvicepresidente Joe Biden recibió este lunes el respaldo formal de la activista Cristina Tzintzún-Ramírez, una pieza clave en el aumento de la participación electoral en las elecciones de 2018 en Texas, y quién está empeñada en hacer que los jóvenes y latinos “cambien el color político del estado”.

Fundadora de Jolt-Texas, una organización de corte progresista cuya misión es movilizar a los jóvenes y latinos a que participen en las elecciones del 3 de noviembre, la demócrata de 37 años dijo en entrevista con Efe que “llegó el momento para que los nuevos electores decidan qué clase de país quieren para su futuro”.

LA JUVENTUD, RESPONSABLE DEL CAMBIO

“Estados Unidos está a punto de escoger entre dos caminos: ser una nación dividida, que no reconoce la fuerza de la diversidad y el aporte de todos sin importar el color de la piel o si escogemos un país unido y un gobierno que trabaja para todos”, apuntó la activista de raíces mexicanas.

Las semanas de protestas tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Minneapolis, son para Tzintzún-Ramírez la muestra del momento crucial que se vive y donde los jóvenes han obtenido un papel determinante.

“La historia lo muestra, cuando este país ha enfrentado caminos difíciles y grandes cambios los jóvenes han estado ahí, y este es uno de esos momentos”, considera.
“Hoy, los jóvenes están listos para hacer grandes cambios”, recalca.

Tzintzún-Ramírez se une a la campaña del virtual candidato demócrata a la Presidencia trayendo un panorama muy claro sobre los votantes en Texas.

La activista advierte que en este estado, ni los demócratas y republicanos pueden ganar el estado, y sus 38 delegados del Colegio Electoral, sin movilizar a los jóvenes y los hispanos.
Según los datos que maneja su organización, la mitad de las personas que cumplen la mayoría de edad en Texas es de origen latino, y el 90 % es ciudadano y por lo tanto está apto para votar.

TRUMP, ¿EL PEOR CANDIDATO?

Al ser cuestionada sobre por qué da su apoyo al exvicepresidente Biden, Tzintzún-Ramírez responde que fue una decisión “muy fácil” ya que el presidente Donald Trump no ofrece ninguna opción para apoyarlo, independientemente de que pertenezca a las filas republicanas.

Un ejemplo de este mal desempeño del Gobierno Trump se muestra en el manejo de la pandemia del coronavirus, advierte la hispana.

Precisamente este lunes el mandatario está en el ojo del huracán tras asegurar en un acto electoral este fin de semana en Tulsa (Oklahoma) que había instado a frenar el número de test del coronavirus por el alarmante incremento de los positivos por COVID-19.

“Los test son arma de doble filo. Cuando realizas tantos test, vas a encontrar más gente, vas a encontrar más casos. Así que le dije a mi gente: ‘Frenen los test, por favor”, dijo Trump el sábado en el primer mitin electoral del mandatario desde que se declaró la emergencia sanitaria en marzo.

Frente al desempeño del mandatario, que va de controversia en controversia, Tzintzún-Ramírez hace un advertencia tanto para los jóvenes y los latinos: “No podemos nada más esperar que Trump sea el peor candidato”.

“Tenemos que luchar y movilizarnos y hablar de las necesidades de los jóvenes, y de que estamos recibiendo un país con muchas crisis, de salud, económica”, subraya.

Consciente de los cambios que ha sufrido el país desde la llegada del coronavirus, la activista, quién aspiró sin éxito a ser la candidata demócrata para competir por el puesto del poderoso senador republicano John Cornyn en las elecciones de noviembre, dice que los latinos y los jóvenes deben aprovechar las elecciones de noviembre para hacer algo frente a los graves problemas que reveló la pandemia.

“No se puede esconder que los latinos son las personas con menor acceso a los seguros de salud, que son los más afectados con la pandemia, y que junto con los jóvenes pueden ser los más afectados por el desempleo. Hay que hacer algo”, insiste.

¿TEXAS DEMÓCRATA?

Trump ganó Texas en las elecciones del 2016 con el 52,2 % de los votos, frente al 43,2 % que alcanzó Hillary Clinton.

En las elecciones intermedias 2018, la participación en Texas experimentó un aumento de 18 puntos porcentuales en comparación con las votaciones del 2014, según la organización United States Elections Project.

De la población elegible para votar, el 46,3 % participó en 2018, un número que la activista está segura que aumentará para noviembre.

“Tenemos, (latinos y jóvenes) un reto cambiar el color de este estado y elegir un presidente con el que podamos trabajar, no del que tengamos que defendernos”, dice.

Y tienen opciones de lograrlo, pues Trump solo aventaja a Biden por 1,5 puntos porcentuales, según el promedio de encuestas que realiza el portal especializado Real Clear Politics, lo que sitúa a Texas por primera vez en décadas como estado en disputa y donde no gana un demócrata desde que en 1976 lo lograse Jimmy Carter.

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