Aspirantes demócratas a la Casa Blanca hablaron este viernes en Nueva York de su agenda de ser elegidos a la Presidencia de EE.UU. en busca del apoyo de votantes de la comunidad negra, durante la convención anual de la National Action Network, que lidera el activista de derechos civiles y reverendo Al Sharpton.

Los senadores Elizabeth Warren, Kamala Harris, Bernie Sanders, Kirsten Gillibrand y Corey Booker tomaron el podio del evento de tres días, que finalizó el viernes y en el que entusiastas electores escucharon a los aspirantes, que el próximo año se enfrentarán en primarias por la candidatura demócrata a la Presidencia.

Warren reiteró su reclamo de que se elimine del Senado el que se requiera el apoyo de 60 de sus miembros, del total del 100, para poder llevar a votación una propuesta de ley.

Aseguró que el filibusterismo ha sido usado por generaciones como herramienta para impedir el avance de la justicia racial y citó como ejemplo que no fue hasta el año pasado que el Senado pudo aprobar el proyecto que declara el linchamiento un delito federal de odio, que fue una iniciativa de la senadora demócrata Kamala Harris.

“¿Saben cuándo se presentó el primer proyecto para hacer del linchamiento un delito federal? En 1918”, indicó para luego lamentar que pese a que había sido aprobado en 1922 en la Cámara de Representantes, el proyecto murió entonces en el Senado, lo que ocurrió una y otra vez durante años.

El documento aprobado en diciembre del año pasado por el Senado, tipifica y criminaliza el acto específico de linchamiento, la conspiración para organizarlo y el intento de linchar a una persona, como delitos adicionales a los de asesinato o intento de asesinato y preparativos delictivos.

Kamala Harris aseguró por su parte que, de resultar electa, duplicará el tamaño de la división de derechos civiles del Departamento de Justicia: “Sabemos que están usando al Departamento de Justicia (la Administración del presidente Donald Trump) para hacer política en lugar de perseguir la igualdad”.

Igualmente aseguró que, de ser la próxima inquilina de la Casa Blanca, apoyaría la creación de una comisión para evaluar cómo indemnizar a los afroamericanos afectados por la esclavitud en EE.UU., que fue abolida en su totalidad en 1865, una propuesta de la representante demócrata de Texas, Sheila Jackson Lee.

La senadora demócrata también habló de sus planes para aumentar el salario de los maestros con miras a atraer jóvenes afroamericanos a la profesión “porque cuando cerramos esa brecha, todas las comunidades se benefician”.

Citó estadísticas que dijo han demostrado que cuando un niño negro en tercer grado tiene un maestro negro, hay 13 % más de probabilidad de que continúe estudios universitarios.
La mayoría de los aspirantes que buscaron el apoyo hoy de la comunidad afroamericana, criticó la situación en el país bajo esta administración, como el senador de Vermont Bernie Sanders, quien señaló que “tenemos un presidente racista, que es sexista, homófobo, xenófobo e intolerante religioso”.

El evento también contó el alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, y la nueva y más joven congresista Alexandria Ocasio Cortez, quien defendió con vehemencia haber trabajado como camarera y mesera, antes de aspirar al Congreso.

“Estoy muy orgullosa de ser una camarera”, afirmó la congresista de origen puertorriqueño, y sostuvo que “no hay nada malo con ser de la clase trabajadora”.
El reverendo Sharpton daría a conocer más tarde este año a qué aspirante apoyarían de cara a las primarias del 2020 para elegir el candidato demócrata a la presidencia de EE.UU.

Déjanos tu opinión

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here