Washington, 16 abr.- El giro hacia el proteccionismo y el creciente riesgo de guerra comercial entre EE.UU. y China, marcarán la asamblea de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que congrega a los principales líderes económicos globales esta semana en Washington.

El sistema multilateral “de reglas y responsabilidad compartida” que ha impulsado la globalización y ayudado a millones de personas a salir de la pobreza “está ahora en riesgo de ser quebrado”, indicó Christine Lagarde, directora gerente del FMI en un discurso esta semana en Hong Kong.

“Los gobiernos necesitan alejarse de la proteccionismo en todas sus formas. La historia nos muestra que las restricciones a las importaciones dañan a todo el mundo, especialmente a los consumidores más pobres”, agregó Lagarde.

Fuentes del Fondo reconocieron que el debate proteccionista, centrado en la pelea comercial entre Washington y Pekín, marcará la reunión y lamentaron que eclipse el buen momento económico global, con crecimiento generalizado en casi todo el mundo.

En este sentido, Lagarde remarcó su optimismo al recalcar el “continuado y fuerte alza” que muestran las positivas proyecciones de crecimiento mundial, y que definitivamente ha dejado atrás la aguda crisis de hace ocho años.

El Fondo divulgará este martes su informe de cabecera, las “Perspectivas Económicas Globales”, en el que revisará sus cálculos de crecimiento mundial que en enero situó en un más que saludable 3,9 % tanto para 2018 como para 2019.

La llegada al poder del presidente estadounidense, Donald Trump, ha trastocado la base del orden económico global, del que el FMI es uno de sus principales bastiones, al plantear dudas sobre el libre comercio y sus nocivos efectos sobre los trabajadores estadounidenses.

El pasado mes de marzo, Trump pasó de su agresiva retórica proteccionista a la acción, y anunció la imposición de aranceles del 25 % a las importaciones de acero y del 10 % a las de aluminio.

Aunque posteriormente matizó estas medidas, al eximir a la Unión Europea, Canadá, Australia, México y Argentina, entre otros, sentó las bases de una temida espiral de represalias comerciales internacionales.

Poco después, Trump instó a su gobierno a estudiar la imposición de aranceles a centenares de productos chinos, y Pekín replicó con nuevos gravámenes a importaciones estadounidenses.

“Mientras que las políticas de Trump supuestamente buscan restaurar la justicia del comercio global, exacerban más que suavizan estos problemas”, indicó Dani Rodrik, profesor de Economía de Harvard y conocido por sus críticas a la globalización, en un reciente artículo.

Rodrik, que acaba de sacar un libro titulado “Straight talk on trade (Hablando claro de comercio)”, subrayó que “los desequilibrios y desigualdades generadas por la economía global no pueden ser encaradas protegiendo a unas industrias bien conectadas políticamente” ya que “ese proteccionismo es un truco, no una agenda seria de reforma comercial”.

La reunión del FMI y el Banco Mundial (BM) que se prolongará toda la semana, convoca a los ministros de Economía y banqueros centrales de la mayoría de sus 189 países miembros.

Será también el escenario una cumbre ministerial del G20, que engloba a las principales economías avanzadas y emergentes, y que este año está encabezado por Argentina.

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